El propietario de una vivienda en alquiler tiene la obligación de declarar el ingreso que percibe del inquilino en forma de renta.

La campaña de la Renta 2023 está a la vuelta de la esquina. A partir del 3 de abril se podrán presentar las declaraciones de forma online, la opción elegida por la mayoría de los contribuyentes. Si tienes un piso en alquiler, es obligatorio incluir las rentas que se obtienen por ese inmueble. No declararlo puede acarrear importantes consecuencias para su propietario.

Según datos del Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), 4 de cada 10 alquileres no se declaran. Esto supone que alrededor de un 40% de los arrendamientos, más de un millón de inmuebles, se alquilan «en negro».

Según los expertos de Wolo, una compañía tecnológica especializada en los alquileres de larga duración, Hacienda tiene varias formas para verificar el alquiler no declarado: «mediante el consumo de suministros como luz, agua y gas, datos catastrales, o la declaración del inquilino en busca de beneficios fiscales». Por tanto, es importante que el propietario conozca cómo declararlo. Además, cabe resaltar que los dueños de los pisos pueden deducir hasta el 60% del rendimiento neto de los alquileres destinados a vivienda habitual. ¿Qué gastos deducibles hay?

Posibles deducciones para la Renta 2023

Si alquilaste tu piso en 2023 a un inquilino que vivió ahí de forma habitual, solo tendrás que tributar el 40% de los beneficios que obtengas de ese alquiler. Posibles deducciones para la Renta 2023

Esto se debe a que la Ley sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) permite al propietario deducirse el 60% de la carga impositiva sobre el arrendamiento neto que se ha obtenido gracias al alquiler.

El requisito obligatorio es que la vivienda se alquile como residencia habitual del inquilino. Por ello, los alquileres destinados a oficinas, comercios o despachos están excluidos.

Cambios para la Renta 2024

En la Ley de Vivienda aprobada en mayo de 2023 se recogen una serie de incentivos finales en el IRPF a aquellos propietarios que alquilen sus viviendas. Esta disposición modifica la ley del IRPF y establece deducciones sobre el rendimiento neto de la vivienda arrendada, que entrarán en vigor para la Renta del año que viene.

Se obtendrá una deducción del 90% cuando se renueve un contrato de alquiler a un inquilino en una zona de mercado residencial tensionada, habiendo rebajado el alquiler en más de un 5%. La deducción será del 70% cuando no se dé la situación anterior pero se alquile por primera vez la vivienda en una zona tensionada y el arrendatario tenga una edad comprendida entre 18 y 35 años.

La deducción del 60% se dará cuando la vivienda haya sido objeto de una rehabilitación en los dos años anteriores a la fecha de firma del contrato de arrendamiento. En cualquier otro caso, y con alquileres de carácter general, la deducción será del 50% a partir de la Renta 2024.

Otros gastos deducibles derivados del alquiler

Hay una serie de gastos que, como arrendador, puedes desgravarte fácilmente en la Renta. Por ejemplo, el importe que se le paga a la gestoría o inmobiliaria por la elaboración del contrato que firman las partes; el seguro del hogar y de impago del alquiler; o gastos de facturas de suministros y servicios, siempre y cuando los pague el propietario.

Otras deducciones posibles son: intereses de préstamos hipotecarios o créditos; la tasa de limpieza, de basuras y el IBI; los gastos de comunidad, siempre y cuando el inmueble forme parte de un bloque de pisos, urbanización o vivienda compartida; gastos de reparaciones y conservación; mejoras de habitabilidad; amortización de la vivienda en alquiler; o impagos del inquilino.

fuente: https://www.heraldo.es/noticias/economia

 

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