Al adquirir una nueva vivienda, tanto por su compra como por herencia, uno de los pasos imprescindibles es la tramitación de la escritura de la vivienda en la que consta la titularidad. Se trata, por tanto, «de un proceso legal que permite realizar cambios en aspectos fundamentales de la propiedad, como su distribución, uso o titularidad», explican en el portal inmobiliario Idealista.

Pero, ¿en qué casos se puede hacer y cuándo es recomendable? El cambio de la escritura conlleva trámites legales y administrativos y se puede llevar a cabo si hay modificaciones en «la redistribución de espacios internos, ampliación o reducción de la superficie habitable y cambio de uso de determinadas áreas», añaden.

Cómo se modifica la escritura

En cualquier caso, lo más frecuente es que estos cambios tengan que ver con la titularidad o el reparto de una propiedad, como es el caso de un inmueble. En este sentido, si eres el único propietario, «no habrá problema alguno para realizar cualquier tipo de trámite. No obstante, si la propiedad es compartida, los demás miembros tendrán derecho a opinar sobre el cambio».

Ante cualquier modificación será necesaria la presencia de un notario, que actuará como testigo. Asimismo, «para elevar a públicas las escrituras será necesaria su inscripción en el Registro de la Propiedad correspondiente». Por ello, se deben abonar los impuestos correspondientes. Estos serían los documentos necesarios para la modificación: 

  • Tener una copia de las escrituras de la vivienda.
  • Tener en regla los documentos de identidad acreditativos.
  • Abonar los gastos de notaría.
  • Tener la inscripción en el Registro de la Propiedad.

Cuánto cuesta modificar la escritura

Llevar a cabo este proceso tiene unos costes. Por un lado, los gastos de notaría al modificar la escritura, que serán siempre los mismos. Por otro, los gastos del Registro de la Propiedad fijados por la ley y que dependen del valor declarado en las escrituras. Dicho gasto se encuentra regulado por ley y ronda entre el 0,2% y el 0,5% del valor total del inmueble adquirido.

«Antes de nada, para poder registrar las escrituras, deberás abonar los impuestos requeridos: el Impuesto de Sucesiones y el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (entre un 0% y un 1,5%)», indican.

Asimismo, la modificación de las escrituras de una vivienda conlleva el pago de estos impuestos:

  • Si es de nueva promoción, se debe abonar el IVA, que suele ser del 10%, salvo para las Viviendas de Protección Oficial (VPO), que es de un 4%.
  • Si es de segunda mano, el impuesto a liquidar será el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), que varía entre el 4% y el 10%.

fuente:https://www.20minutos.es/

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *