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 Una de cada tres familias está considerando reformar su vivienda a raíz del confinamiento. Como toda intervención a realizar en el hogar, hay que evaluarla adecuadamente para evitar preocupaciones y de forma muy especial, a nivel económico.

7 puntos a tener muy en cuenta.

  1. Tener claro el presupuesto. Saber lo que queremos y cuánto nos va a costar comparando precios tanto de materiales como de mano de obra e incluso dejando algo de margen para posibles imprevistos.
  2. Ahorros de los que podemos disponer. Cuanto más tengamos ahorrado, más económica será la reforma en caso de tener que financiar parte de los gastos.
  3. Cantidad a financiar. Las entidades pueden llegar a financiar hasta un 80% de la reforma.
  4. Características del crédito. Al igual que con los presupuestos, es importante comparar qué créditos ofrecen las condiciones más ventajosas (interés, comisiones, vinculaciones, plazos…) y las que mejor se ajustan a nuestras necesidades.
  5. Cuota mensual. Hay que tener en cuenta que una cuota elevada puede desequilibrar nuestro presupuesto mensual, pero hay que buscar el equilibrio para que no se dilate mucho en el tiempo.
  6. Coste total del préstamo. Responderá a la pregunta ¿Vale la pena contratar el préstamo? tras decidir el importe a financiar y las cuotas mensuales.
  7. Coste final de la reforma. El coste total del préstamo más los ahorros que invertiremos nos va a dar la cifra definitiva.

Reformar nuestro hogar para adaptarlo a nuevas necesidades es una buena alternativa si no se está en condiciones de cambiar de vivienda. Sin embargo, hay que tener todos los factores posibles en cuenta y minimizar el riesgo de sorpresas de última hora.

fuente: https://blog.century21.es/

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